Tramitación de accidentes de tráfico

28
Sep

La tramitación de un accidente de coche es más simple de lo que parece, pero varía dependiendo de quién tiene la culpa del siniestro, la cantidad de daños físicos y en el vehículo que se hayan producido, el tipo de seguro que tengan contratados los implicados y la labor por la que estén de solucionarlo de manera breve y amistosa.

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TRAMITACIÓN DE UN SINIESTRO CULPABLE

  • Con seguro a todo riesgo

En el caso de que se produzca un accidente y seamos el culpable, debido a que tenemos seguro a todo riesgo, tenemos cubiertos los daños propios y además la compañía aseguradora va a tener que indemnizar por el vehículo asegurado.

En cuanto a la tramitación, es la habitual en todos los accidentes:

  • Se firma un parte o atestado con los vehículos implicados en el accidente
  • Se entrega el parte o atestado a la compañía de seguros
  • Se lleva el vehículo al taller
  • El perito analiza los daños del vehículo y el taller realiza un presupuesto
  • Si el cliente y la compañía de seguros están conformes se pasa a reparar el vehículo

Si se produjesen daños físicos en el conductor, debería éste asistir a un médico u hospital obtener el parte médico y la indemnización llegaría tras conocer el total de daños, entre ellos los días de baja laboral.

Por otro lado, si el accidente fuese declarado como siniestro total, si el vehículo tiene menos de dos años normalmente las aseguradoras indemnizan a valor del nuevo. En cambio, si el vehículo tiene más de dos años las compañías de seguros suelen indemnizar a valor venal, es decir, el valor que tendría el coche en el caso de que se vendiese en el momento del siniestro, a veces, incluso se mejora un poco el precio.

La aseguradora tendrá derecho a no indemnizar en caso de que el conductor no se encuentre declarado en la póliza, haya ingerido alcohol o drogas, haya actuado con mala fe, no tenga permiso de circulación o se deba a la realización de alguna carrera.

Además, hay que tener en cuenta el tipo de seguro que tengamos contratado, es decir, si es a todo riesgo con franquicia deberemos pagar nuestra parte, si hay accesorios que no son de serie no serán cubiertos, etc.

 

  • Con seguro a terceros

En este situación, siendo nosotros los culpables, no tendremos cubiertos los daños propios y por tanto los daños en nuestro vehículo deberemos repararlos nosotros mismos.

En cuanto a la tramitación, sería más simple:

– Se firma un parte o atestado con los vehículos implicados en el siniestro

– Se entrega el parte o atestado a la compañía de seguros

En el caso de que el conductor sufriera daños físicos, sí que tendría indemnización tras valorar el total de secuelas del accidente, cobertura que incorpora el seguro del conductor.

Como se ha explicado en el caso anterior, si el accidente fuera considerado siniestro total dependiendo de la antigüedad del vehículo variará la indemnización por éste.

Nuestra compañía de seguros deberá hacer frente a los daños tanto físicos como materiales causados a terceros. Esta indemnización se realiza a través del seguro de Responsabilidad Civil Obligatorio y el exceso, sobre el seguro de Responsabilidad Civil Voluntaria.

 

TRAMITACIÓN DE UN SINIESTRO INOCENTE

  • Con seguro a todo riesgo

Cuando suframos un accidente en el cual nosotros seamos considerados como inocentes  y además nuestro seguro sea a todo riesgo, el trámite suele ser bastante ágil.

La tramitación constaría de:

  • Firma del parte o atestado del accidente
  • Entrega del parte o atestado a la compañía de seguros
  • Se lleva el vehículo al taller
  • El perito analiza los daños en éste y el taller realiza un presupuesto
  • Cuando la aseguradora del culpable acepte el siniestro se procede a la indemnización y arreglo de los daños del vehículo
  • Si el cliente y la compañía de seguros están conformes se arregla el vehículo

Si el conductor sufriera daños físicos, éste debería asistir a un médico y hospital para obtener un parte de daños y tras el período de baja en el caso de que hubiera, se valoraría el total de los daños y se procedería a la indemnización.

En caso de que el accidente sea declarado como siniestro total, se tendrá en cuenta si el vehículo es considerado como nuevo(antigüedad menor a dos años) cuya indemnización seria el valor venal, es decir, valor de uno nuevo. De lo contrario, si el vehículo se considera no nuevo (antigüedad mayor a dos años) cuya indemnización será el valor venal, o valor que tendría en caso de venderse en el momento del siniestro.

Al tratarse de un seguro a todo riesgo, el vehículo del conductor culpable, también quedará cubierto por su propia aseguradora y no habrá ningún tipo de problema.

 

  • Con seguro a terceros

En este caso, el asegurado tiene contratado un seguro a terceros que no implica cobertura de daños propios, pero al no ser culpable, pueden haber demoras en los tramites provocando la insatisfacción del cliente.

En cuanto a la tramitación seria:

  • Firma del parte o atestado del accidente
  • Entrega del parte o atestado a la compañía de seguros
  • Se lleva el vehículo a un taller
  • El perito valora los daños y el taller realiza un presupuesto con el coste de los daños
  • La compañía reclama a la aseguradora del culpable la indemnización
  • Cuando la aseguradora del culpable acepte el siniestro se procede a la indemnización y arreglo de los daños del vehículo
  • Si el cliente y su compañía de seguros están conformes se arregla el vehículo

En caso de daños físicos en el conductor, éste debería asistir a un médico y hospital para obtener un parte de daños y tras el período de baja en el caso de que hubiera, se valoraría el total de los daños y se procedería a la indemnización.

En caso de que el accidente sea declarado como siniestro total, como en el caso anterior, se tendrá en cuenta si el vehículo es considerado como nuevo o no nuevo a la hora de indemnizar.

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